Revolución Celeste

Binacional derrotó 2-1 a San Pablo en el cierre de la primera fecha del grupo D. Los brasileños arrancaron ganando con gol de Pato, pero la altura les pasó factura desde lo físico...

116

Binacional y San Pablo completaron la primera fecha del grupo D, el cual integran además River Liga de Quito. En la difícil altura de Juliaca, los brasileños pegaron primero con un gol del inoxidable Alexandre Pato, aunque el esfuerzo les pasó factura. Primero, Marco Rodríguez empató el juego y, más tarde, Arango marcaría el 2-1. ¿Cómo les cae a Gallardo y compañía?

San Pablo mostró una estructura sólida. Con volantes externos peligrosos (Antony y Pablo) para abrir la cancha y sincronizar los ataques con los laterales Igor Vinicius y Reinaldo, un mediapunta vertical (Igor Gomes), un delantero peligroso (Pato)… Todo sostenido en un doble cinco conformado por Dani Alves -ya no como lateral- y Tche Tche. Ahora bien, a 3.824 metros sobre el nivel del mar, su ímpetu le pasó factura. Porque apostó, de entrada, por un juego incisivo y directo, evitando el despliegue excesivo. Su premio fue el 1-0: Dani filtró, Pablo asistió, Pato convirtió con muy poca marca (¿habrán revisado su currículum?).

Binacional, modesto, fue mucho menos versátil, muy ingenuo tácticamente en algunos pasajes, pero sacó ventaja por su punto más fuerte: la altura. Esperó a que San Pablo se quedara sin piernas y decidió contragolpearlo. Así consiguió marcarle el empate: hubo maniobra individual de Marco Rodríguez quien la recibió casi sin ángulo y, con Arboleda encima, se las ingenió para definir de zurda por entre las piernas de Volpi. A partir de ahí, el local se ordenó en cancha. Cerró líneas en el repliegue y aprovechó los espacios que San Pablo, con genética ofensiva, dejaba en pos de convertir el segundo. Pero no quedó ahí…

Resultado de imagen para kick up a soccer ball
Olé

Ya desgastado, y ciertamente desordenado, San Pablo terminaría sufriendo las inclemencias del cansancio y la altura. Arango lo aprovechó: recibió sobre la derecha, enganchó y -desde la medialuna- se despachó con un zurdazo que Volpi apenas logró desviar y que terminaría metiéndose en el arco. Golazo y sorpresa de los peruanos, próximos rivales de River (se enfrentarán el miércoles a las 19.15 en el Monumental), que vivieron una noche especial.

Porque, además de haber sido su estreno en Libertadores, también hubo debut para su sistema lumínico. Ese que debió instalar a contrarreloj y que les permitió lograr la habilitación para hacer las veces de local en su estadio, evitando mudarse a Cuzco. Esto último había sido barajado como opción en diciembre debido a que el Guillermo Briceño no cumplía en aquel momento con los requisitos estipulados por el reglamento. Hubo aporte. Esfuerzo. Y victoria. Allí deberá ir River el 7 de abril. Gallardo, atento a cada detalle, habrá tomado nota de todo lo que vio anoche.

Fuente: Olé

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.